Mostrando entradas con la etiqueta cutting. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cutting. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de febrero de 2019

¿Por qué se corta la gente?

La madre de Emma se dio cuenta de que su hija tenia un corte una noche en que la joven estaba lavando la vajilla. Emma le dijo a su madre que el gato la había arañado. A su madre pareció sorprenderle que el gato hubiera sido tan agresivo con su hija, pero no le dio más vueltas al tema.
Las amigas de Emma también habían notado algo extraño. Incluso cuando hacía calor, Emma usaba camisas de manga larga. Además, se había vuelto muy reservada, como si hubiera algo que le preocupara. Pero Emma parecía no poder encontrar las palabras para contarle a su madre o a sus amigas que las marcas que tenía en los brazos eran producto de algo que ella se había hecho. Se cortaba con una navaja cuando estaba triste o disgustada.
Lastimarse a propósito haciéndose rasguños o cortes en el cuerpo con un objeto lo suficientemente afilado para rasgar la piel y hacerla sangrar se denomina cortarse. Cortarse es un tipo de conducta autolesiva. La mayoría de jóvenes que se cortan son de sexo femenino, pero los chicos también cometen conductas autolesivas. Las personas se suelen empezar a cortar en la adolescencia. Y algunas siguen haciéndolo en la etapa adulta.
Las personas suelen hacerse cortes en las muñecas, los brazos, las piernas o el vientre. Algunas personas se autolesionan quemándose la piel con cigarrillos o fósforos encendidos.
Cuando los cortes o las quemaduras se curan, suelen dejar cicatrices o marcas. Las personas que se autolesionan suelen ocultar los cortes y las marcas que se infligen y a veces lo mantienen en secreto.

¿Por qué se corta la gente?

Puede resultar difícil entender por qué las personas se cortan a propósito. Cortarse es una forma en que algunas personas tratan de afrontar el dolor que les provocan las emociones fuertes, la presión intensa o los problemas relacionales importantes. Es posible que tengan que afrontar sentimientos que les parezcan demasiado difíciles de sobrellevar o situaciones negativas que crean que es imposible cambiar.
Algunas personas se cortan porque necesitan desesperadamente librarse de sentimientos negativos. Es posible que no conozcan mejores maneras de liberarse de la presión o del dolor emocional. Otras personas se cortan para expresar emociones fuertes, como la rabia, la pena, el rechazo, la desesperación, la intensa nostalgia o el vacío.
Existen muchas otras formas de afrontar las dificultades, incluso los problemas importantes y el terrible dolor emocional. Puede ser necesario acudir a un profesional de la salud mental cuando se tienen graves problemas vitales o se experimentan emociones insoportables. Cuando se atraviesan situaciones difíciles y/o se experimentan fuertes emociones, puede ayudar mucho poner las cosas en perspectiva hablando sobre los problemas con los padres, otros adultos o los amigos. Hacer abundante ejercicio también ayuda a poner los problemas en perspectiva y a equilibrar las emociones.
Pero las personas que se cortan no han desarrollado formas saludables de afrontar las cosas. O sus habilidades de afrontamiento sucumben ante unas emociones excesivamente intensas. Cuando las emociones no se expresan de una forma saludable, se acrecienta la tensión, a veces hasta un punto en que parece insoportable. Cortarse puede ser un intento de aliviar esa tensión extrema. Para algunas personas, parece ser una forma de sentir que tienen el control.
El impulso de cortarse puede estar desencadenado por emociones intensas que la persona no es capaz de expresar, como la rabia, la pena, la vergüenza, la frustración o la alienación. Las personas que se cortan a veces dicen que sienten que no encajan en ningún sitio o que nadie las comprende. Una persona puede cortarse por perder a un ser querido o bien para escapar de una sensación de vacío. Cortarse puede parecer la única forma de encontrar alivio o de expresar el dolor personal con motivo de un problema relacional, como el rechazo.
A veces, las personas que se cortan o se autolesionan tienen otros problemas mentales que contribuyen a su tensión emocional. En ocasiones (pero no siempre), cortarse es un fenómeno asociado a la depresión, el trastorno bipolar, los trastornos de la conducta alimentaria, el pensamiento obsesivo o el comportamiento compulsivo. También puede ser un signo de problemas mentales que hacen que a las personas les cueste controlar sus impulsos o asuman riesgos innecesarios. Algunas personas que se cortan tienen problemas con el alcohol o las drogas.
Algunas personas que se cortan han sufrido experiencias traumáticas, como abuso, violencia doméstica o catástrofes. Las conductas autolesivas pueden sentirse como una forma de "despertar" de la sensación de anestesia o imperturbabilidad consecuente a una experiencia traumática. O puede ser un modo de volver a infligirse el dolor experimentado en el pasado, expresando la rabia al respecto o intentando obtener control sobre él.

¿Qué puede ocurrirles a las personas que se cortan?

A pesar de que cortarse puede brindar cierto alivio temporal con respecto a sentimientos terribles, incluso las personas que se cortan coinciden en que no es una buena forma obtener ese alivio. Por el siguiente motivo: el alivio no es duradero. Los problemas que desencadenaron la conducta de cortarse siguen ahí: simplemente se ocultan.
Las personas no suelen tener la intención de lastimarse irreparablemente cuando se cortan. Y tampoco suelen querer seguir cortándose cuando empiezan a hacerlo. Pero ambas cosas pueden ocurrir. Es posible calcular mal la profundidad de un corte, haciéndolo tan profundo que requiera puntos (o, en casos extremos, hospitalización). Los cortes pueden infectarse si una persona utiliza instrumentos no estériles o sucios para cortarse, como navajas, tijeras, alfileres o incluso el borde afilado de la lengüeta de una lata de refresco.
La mayoría de las personas que se cortan no intenta suicidarse. Cortarse suele ser el intento de una persona de sentirse mejor, no de ponerle fin a todo. Aunque algunas personas que se cortan también intentan suicidarse, eso obedece a problemas emocionales y al sufrimiento que subyacen al deseo de autolesionarse, no al hecho de cortarse en sí.
Cortarse puede dar lugar a un hábito. Y se puede convertir en una conducta compulsiva, lo que significa que, cuanto más se corta una persona, más necesidad siente de hacerlo. El cerebro empieza a asociar la falsa sensación de alivio de las emociones negativas al acto de cortarse, y ansía ese alivio la siguiente vez que se acrecienta la tensión. Cuando cortarse se convierte en una conducta compulsiva, puede parecer imposible ponerle fin. Por lo tanto, cortarse puede parecer casi como una adicción, donde el impulso de cortarse parece demasiado difícil de resistir. Una conducta que empieza como un intento de sentir que tienes más control puede acabar controlándote por completo.

¿Cómo empieza uno a cortarse?

Cortarse suele empezar por impulso. No es algo que la persona se plantee larga y tendidamente antes de hacerlo. Shauna afirma lo siguiente: "Comienza cuando te sucede algo que te afecta mucho y no sabes cómo hablar sobre ello ni qué hacer. Pero no puedes desconectar de esa sensación y tu cuerpo se engancha al sufrimiento emocional. Sin darte cuenta, empiezas a cortarte. Y entonces, de algún modo, estás en otro lugar. La próxima vez en que te vuelves sentir fatal por algo, lo vuelves a intentar y, poco a poco, se acaba convirtiendo en un hábito".
Natalie, una alumna que acaba de empezar la enseñanza secundaria superior y que empezó a cortarse, explica que era una forma de desconectarse de unos sentimientos de rechazo e impotencia que sentía que no podía soportar. "Al principio, no lo consideré algo malo, solo era mi forma de escaparme de cosas que me hacían sentir francamente mal. No obstante, supongo que una parte de mí debía de saber que estaba haciendo algo malo, porque siempre lo ocultaba. Una vez un amigo me preguntó si me cortaba y yo le mentí. Me daba vergüenza".
A veces, las heridas que una persona se inflige a sí misma afectan a su imagen corporal. Jen dice lo siguiente: "A mí me gustaba el aspecto que tenían los cortes que me hacía. Me sentía mal cuando empezaban a curarse, y volvía a cortarme para 'renovármelos'. Ahora comprendo que esto parece una locura, pero en aquel momento me parecía absolutamente razonable. Aquellos cortes me importaban mucho, eran algo sobre mí que solo sabía yo. Eran como mi propia forma de controlar las cosas. Ya he dejado de cortarme, pero ahora tengo que apechugar con las cicatrices que me quedaron".
No se puede obligar a una persona que se autolesione a dejar de hacerlo. No sirve de nada enfadarse mucho con un amigo porque se corta, rechazarlo, darle un sermón o rogarle que deje de hacerlo. Por el contrario, a un amigo que se corta hay que hacerle saber lo mucho que te importa, que merece estar sano y ser feliz y que nadie tiene que afrontar sus problemas a solas.

¿Presión social para cortarse?

Los jóvenes que se autolesionan suelen tener graves problemas emocionales. Muchos se esfuerzan sobremanera para superar esos problemas tan difíciles. A ellos les cuesta creer que haya adolescentes que se cortan solo porque consideran que es una forma de parecer duros y rebeldes.
Tia probó a cortarse porque un par de chicas de su centro de estudios lo hacían. "Parecía que, si yo no lo hacía, ellas pensarían que me daba miedo o algo parecido. De modo que me corté una vez. Pero entonces pensé en lo débil que había sido haciéndome aquello sin ningún motivo. La próxima vez que me lo pidieron les dije: 'no, gracias, eso no va conmigo'."
Si un amigo te sugiere que pruebes a cortarte, dile lo que piensas. ¿Por qué dejarse llevar para hacer algo que sabes que no es bueno para ti? Hay muchas otras formas de expresar quién eres.
Lindsay llevaba tres años cortándose debido a los malos tratos que había recibido cuando era niña. Ahora tiene 16 años y lleva más de un año sin cortarse. "Me siento orgullosa -comenta Lindsay-. Por eso, cuando escucho a otras chicas hablar de eso como lo que está de moda, me molesta muchísimo."

Pedir ayuda

Existen mejores formas de afrontar los problemas que cortarse, formas más saludables y duraderas que no dejan cicatrices físicas ni emocionales. El primer paso es obtener ayuda para resolver los problemas que desencadenan la conducta de cortarse. He aquí algunas ideas útiles:
  1. Explícaselo a alguien. Las personas que han dejado de cortarse suelen decir que el primer paso es el más complicado: admitir que uno se corta o hablar con alguien sobre el tema. Pero también afirman que después de abrirse y hablar sobre ello, experimentaron una gran sensación de alivio. Elige a alguien de confianza para hablar por primera vez de que te cortas (uno de tus padres, un orientador de tu centro de estudios, un profesor, un entrenador, un médico o un enfermero). Si te resulta demasiado difícil hablar directamente sobre el tema, escríbelo en un papel.
  2. Identifica el problema que desencadena la conducta de cortarte. Cortarse es una forma de reaccionar ante la tensión o el dolor emocionales. Intenta averiguar qué sentimientos o situaciones te provocan esa conducta. ¿El enfado? ¿La presión a ser perfecto? ¿Un problema relacional? ¿Una situación traumática o una pérdida dolorosa? ¿Las críticas destructivas o los malos tratos? Identifica los problemas que tienes y luego explícaselos a alguien. A muchas personas les resulta muy difícil averiguar esta parte por si solas. Es entonces cuando los profesionales de la salud mental pueden ser de gran ayuda.
  3. Pide ayuda. Cuéntale a alguien que necesitas ayuda para resolver tanto tus problemas como la conducta de cortarte. Si la persona con quien hablas no te ayuda a encontrar la ayuda que necesitas, habla con alguien más. En ocasiones, los adultos intentan minimizar los problemas que tienen los adolescentes o consideran que solo se trata de algo pasajero. Si tienes esa sensación tras hablar con un adulto, acude a otro (como un orientador o un enfermero de tu centro de estudios) que seguro que te echará una mano.
  4. Ocúpate del problema. La mayoría de personas que experimentan angustias o dolores emocionales profundos necesitan trabajar con un terapeuta o profesional de salud mental para elaborar sus sentimientos, sanar las heridas del pasado y aprender mejores maneras de afrontar las tensiones de la vida. Una forma de encontrar un buen profesional de salud mental o terapeuta es pedir información a tu médico, tu centro de estudios o una clínica de salud mental de tu localidad.
A pesar de que cortarse puede ser un hábito difícil de romper, es posible acabar con él. El hecho de que una persona busque ayuda profesional para superar un problema no significa que sea débil ni que esté loca. Los terapeutas se han formado para ayudar a las personas a encontrar en su interior los puntos fuertes que les permitirán sanar. Posteriormente, podrán utilizar esos puntos fuertes para afrontar otros problemas que les plantee la vida de una forma saludable.
Fuente: https://kidshealth.org/es/teens/cutting-esp.html?WT.ac=t-ra

lunes, 30 de enero de 2017

¿Cómo puedo dejar de cortarme?

Si te has estado cortando y quieres dejar de hacerlo, te damos algunos métodos que podrían ayudarte.
En el caso de las personas que se cortan, hacer algo distinto podría representar un gran cambio. Hacer este cambio puede llevar tiempo porque estás aprendiendo nuevas maneras de manejar esas cosas que te llevan a cortarte. Los consejos que figuran a continuación pueden ayudarte a dar los primeros pasos. Pero un terapeuta o un consejero pueden ayudarte mejor a curar viejas heridas y usar tus fortalezas para afrontar las luchas que te impone la vida.
Empieza por detectar cuáles son las situaciones que podrían desencadenar tu impulso de cortarte. Comprométete a que esta vez no vas a obedecer a tu impulso, sino que vas a hacer algo distinto.
Luego planifica qué harás en lugar de cortarte cuando sientas el impulso.
A continuación, te damos algunos consejos que puedes poner en práctica cuando sientas el impulso de cortarte. Los hemos clasificado en varias categorías porque cada persona tiene sus propias razones para cortarse. Por lo tanto, ciertas técnicas funcionarán mejor que otras para ciertas personas.
Termina de leer todos los consejos y prueba aquellos que piensas que podrían funcionar en tu caso. Tal vez necesites experimentar porque no todas estas ideas funcionarán para todo el mundo. Por ejemplo, algunos lectores nos han comentado que colocarse una banda elástica alrededor de su muñeca y estirarla para que golpee contra su piel les funciona como sustituto de cortarse, pero otros dicen que la banda elástica desencadena un impulso de estirarla para que golpee con demasiada fuerza y terminan lastimándose.
Si algún consejo no es bueno para ti, no hay ningún problema. Usa tu creatividad para encontrar una idea mejor. O habla con tu terapeuta para que te dé otras ideas que podrían funcionar. Se trata de encontrar algo que sustituya a cortarte: algo que satisfaga una necesidad que podrías sentir, sin que sea tan dañino como cortarse.
También podrías darte cuenta de que una de estas ideas funciona algunas veces pero no siempre. Esto es normal. Lo que una persona necesita puede variar de tanto en tanto y de una situación a otra.
Las técnicas que figuran en las páginas siguientes te ayudarán a pensar qué te lleva a cortarte, además de ofrecerte ideas sobre otras alternativas cuando sientas la necesidad de cortarte. Cuanto más aprendas sobre lo que se esconde detrás de tu hábito de cortarte, mejor podrás entender y desarrollar maneras saludables de curar ese dolor.

Cosas para distraerte

Como todos los impulsos, el impulso de cortarte pasará si esperas hasta que pase. Distraerte con otra cosa ayuda a que el tiempo pase y tu mente deje de pensar en el impulso de cortarte. Cuanto más esperes que pase el impulso sin rendirte, menos impulsos sentirás con el tiempo.
Cada (¡sí, cada!) impulso pasa si esperas el tiempo suficiente; pero solo si no lo obedeces. Cada vez que actúas por un impulso, lo estás volviendo más fuerte y es más probable que aparezca la próxima vez que la tensión se haga presente.
Estas son algunas cosas que puedes intentar mientras esperas que pase el impulso de cortarte:
  • llama a un amigo y habla acerca de algo totalmente diferente
  • toma una ducha (asegúrate de no tener navajas en la ducha)
  • sal a caminar o a correr, da un paseo en bicicleta, baila como loco o realiza algún otro tipo de ejercicio
  • juega con tu mascota
  • mira televisión (cambia de canal si el programa te perturba o muestra cortes)
  • toma un vaso de agua

Cosas que te alivian y calman

Algunas veces las personas se cortan porque están alteradas o enojadas, aunque quizá no reconozcan ese sentimiento. Si este es tu caso, tal vez te ayude hacer algo que te tranquilice cuando sientas el impulso de cortarte.
Aunque no estés seguro de por qué te estás cortando, vale la pena que pruebes estas ideas:
  • juega con tu mascota
  • toma una ducha (asegúrate de no tener navajas en la ducha)
  • toma un baño (asegúrate de no tener navajas cerca de la bañera)
  • escucha alguna música tranquila que te cambie el ánimo
  • intenta con un ejercicio de respiración
  • prueba algún ejercicio de yoga relajante

Cosas que te ayudan a expresar el dolor y las emociones profundas

Algunas personas se cortan porque las emociones que sienten les parecen demasiado intensas y dolorosas como para poder manejarlas. A menudo, puede resultarles difícil reconocer estas emociones como lo que son: enojo, tristeza y otros sentimientos. Te damos algunas alternativas que puedes probar en lugar de cortarte:
  • dibuja o garabatea diseños en una hoja con una lapicera roja o pinta sobre papel blanco; si te sirve, deja que la pintura gotee
  • escribe acerca de tu herida, tu enojo o tu dolor en un papel con una lapicera
  • dibuja el dolor
  • compone canciones o poesías para expresar lo que sientes
  • escucha música que refleje cómo te sientes

Cosas que ayudan a liberar la tensión física y la angustia

En ocasiones, hacer cosas que expresan enojo o que liberan tensión puede ayudar a una persona a abandonar poco a poco el hábito de cortarse. Intenta lo siguiente:
  • sal a caminar o a correr, da un paseo en bicicleta, baila como loco o realiza algún otro tipo de ejercicio
  • rompe papeles
  • escribe acerca de tu herida, tu enojo o tu dolor en un papel con una lapicera
  • garabatea sobre un papel con una lapicera roja
  • aprieta, amasa o aplasta una pelota antiestrés, un puñado de plastilina o masilla para jugar

Cosas que te ayudan a sentirte apoyado y conectado

Si te cortas porque te sientes solo, incomprendido, no querido o desconectado, estas ideas pueden ayudarte:
  • llama a un amigo o una amiga
  • juega con tu mascota
  • prepara una taza de té, un poco de leche tibia o una chocolatada
  • intenta con algunos ejercicios de yoga que te ayuden a sentirte bien plantado, como la figura del triángulo
  • prueba con un ejercicio de respiración como el que está en el botón de arriba
  • acurrúcate en tu cama, con una manta suave y calentita

Sustitutos de la sensación de cortarse

Habrás notado que todos los consejos que figuran en las listas anteriores no se relacionan con la sensación de cortarse. Cuando te aparezca la idea de lastimarte, empieza por probar las ideas que figuran en esas listas, como hacer algo artístico, pasear el perro o salir a correr.
Si eso no te ayuda, recurre a los comportamientos sustitutos que figuran a continuación.
Estos comportamientos sustitutos no funcionarán para todo el mundo. Tampoco ayudan a las personas a conectarse con la razón que los lleva a cortarse. Lo que sí hacen es brindar alivio inmediato mediante una acción que no incluye cortarse, y que, por lo tanto, conlleva un menor riesgo de lastimarse.
  • frota un cubo de hielo sobre tu piel en lugar de cortarte
  • usa una banda elástica alrededor de tu muñeca y estírala para que golpee suavemente contra tu piel
  • dibuja sobre tu piel con una lapicera roja de punta porosa en el lugar donde podrías cortarte

Puedes lograrlo

Cortarse es un hábito que puede resultar difícil de eliminar. Pero es posible abandonarlo.
Si necesitas ayuda para superar el hábito de autolesionarte y te cuesta encontrar lo que funciona para ti, habla con un terapeuta. El hecho de que una persona busque ayuda profesional para superar el problema no significa que sea débil ni que esté loca. Los terapeutas y los consejeros están capacitados para ayudar a las personas a encontrar dentro de sí la fortaleza que les permitirá curarse. Entonces, recurrirán a esa fortaleza interior para afrontar los problemas de la vida de una manera saludable.

Fuente:http://kidshealth.org/es/teens/resisting-cutting-esp.html?ref=search#

¿Cómo puedo ayudar a un amigo que se corta?

Anna estaba usando mangas largas debajo de su suéter nuevamente. Le dijo a Mónica que no quería quemarse con el sol, pero cuando Anna levantó el brazo Mónica notó que tenía cortes recientes en su antebrazo. Cuando Anna vio que Mónica estaba mirando sus heridas, dijo que había estado arreglando los rosales de su madre.
Tú sabes que algunas personas -tanto varones como mujeres- se cortan a sí mismas a propósito. ¿Será tu amigo una de ellas? ¿Qué deberías hacer en ese caso?

Como amigo, debes estar informado

Es posible que te resulte difícil comprender por qué un amigo se lesiona a si mismo a propósito. Los cortes autoinfligidos con objetos afilados hasta hacer sangrar la piel son una forma de autolesión. A veces, los varones se autolesionan quemándose la piel con el extremo encendido de un cigarrillo, un encendedor o un fósforo. La piel no tiene marcas de cortaduras, pero es posible que tenga cicatrices pequeñas y redondas de quemaduras.
Algunas personas adoptan este comportamiento cuando tienen problemas o sentimientos dolorosos y no han encontrado otro mecanismo para manejar estos sentimientos o superarlos.
En la mayoría de los casos, las personas que se cortan a sí mismas no hablan mucho sobre el tema ni les dejan saber a los otros que lo están haciendo. Pero, en algunos casos, lo revelan a un amigo. A veces, los amigos se enteran de otras maneras.
Puede ser triste enterarse que un amigo se ha estado realizando cortes. Tal vez te sientas confundido o asustado. Quizás sientas pena o tristeza porque tu amigo se está lastimando de esta manera. Hasta es posible que te enfurezcas o que sientas que tu amigo te estuvo ocultando algo. Probablemente, te preguntes qué decir, si debes decir algo o si hay algo que puedas hacer para ayudar a tu amigo.
Tal vez, te sea útil saber más acerca de este tema, por qué algunas personas se cortan y cómo pueden dejar de hacerlo. Compartir esta información con tu amigo puede ser un gran gesto y tal vez lo ayude a tomar el primer paso hacia su curación.

Maneras de ayudar

El hecho de comprender por qué un amigo se corta te permitirá brindarle tu apoyo. ¿Pero qué puedes hacer para lograr que deje de cortarse?
Lo primero es ser realista respecto de los resultados que puedes obtener: tal como sucede con cualquier otra conducta dañina (como el alcoholismo, las drogas o los trastornos de la alimentación), algunas personas quizá no estén preparadas para reconocer su problema y detenerse. Entonces, no debes exigirte demasiado. El problema de tu amigo podría ser de larga data y requerir la ayuda de un consejero o un terapeuta profesional. Los terapeutas que se especializan en tratar a adolescentes suelen tener experiencia en trabajar con personas que se lastiman a sí mismas y también pueden ayudarlas con otros problemas o con el dolor emocional que probablemente sientan.
A continuación, figuran algunas opciones que puedes intentar para ayudar a un amigo que se corta:
  • Habla sobre el tema. Cuando le preguntaste a tu amigo acerca de los cortes y arañazos, es probable que haya cambiado de tema. Vuelve a intentarlo, haciéndole saber que no lo juzgarás y que deseas ayudarlo en la medida de tus posibilidades. Si tu amigo sigue sin querer hablar del tema, hazle saber que tu oferta sigue en pie y que estás dispuesto a hablar cuando sea. En ocasiones, es útil que tus amigos sepan que te preocupas por ellos. Sin embargo, aunque hayas hecho todo lo posible, tu amigo quizá no quiera hablar.
  • Cuéntaselo a alguien. Si tu amigo te pide que guardes el secreto acerca de los cortes, dile que no estás seguro de poder hacerlo porque el problema te preocupa. Dile a tu amigo que merece sentirse mejor. Luego habla con un adulto que pueda ayudar, como tus padres, un psicólogo o un consejero de la escuela, o un profesor o un entrenador que conozca personalmente a tu amigo. Si tu amigo recibe tratamiento tal vez pueda superar el problema. Quizás tu amigo se enoje contigo al principio, pero las investigaciones demuestran que el 90% de las personas que se lastiman a sí mismas son capaces de dejar de hacerlo al cabo de un año de haber comenzado el tratamiento.
  • Ayuda a tu amigo a encontrar recursos. Intenta ayudar a tu amigo a encontrar a alguien con quien hablar y un lugar donde puedan tratarlo. También existen algunos buenos libros y grupos de ayuda en línea para adolescentes que se lastiman a sí mismos. Sin embargo, debes tener cuidado: aunque algunos sitios Web destinados a personas que se cortan ofrecen consejos útiles sobre cómo resistir estos impulsos, las historias o las imágenes que aportan estas personas tal vez originen el impulso de cortarse en aquellos que las leen o las miran. Y algunos sitios fomentan una sensación de hermandad o solidaridad entre las personas que se cortan, lo que podría frenar el deseo de la persona de buscar ayuda. Cortarse no es una moda genial. Ten cuidado de las personas o los sitios Web que sugieren que es así.
  • Ayuda a tu amigo a encontrar alternativas. Algunas personas descubren que el impulso de lastimarse desaparece si aprietan un cubo de hielo contra la palma de la mano con fuerza, dibujan con marcador rojo en la parte del cuerpo donde querían cortarse, salen a caminar con un amigo (¡tú!), rompen en pedazos periódicos viejos, acarician a su perro o a su gato, escuchan música fuerte y bailan, o encuentran alguna otra distracción o válvula de escape para canalizar sus sentimientos. Estas estrategias no reemplazan la ayuda de un consejero profesional, pero posiblemente resulten útiles en el corto plazo. Si deseas ver más ideas, haz clic aquí.
  • Admite el dolor de tu amigo. Hazle saber a tu amigo que comprendes que está sufriendo. Puedes decirle algo como esto: "Sé que tus sentimientos deben resultarte abrumadores algunas veces. Has tenido que atravesar situaciones difíciles. No es de extrañar que sientas dolor. Deseo ayudarte a encontrar una manera de afrontar estas situaciones que no te siga haciendo daño". Trata de evitar aquellas frases que den a entender que no tomas en serio el dolor de tu amigo. Por ejemplo, si dices "Pero tú tienes una vida maravillosa" o "Las cosas no son tan malas como parecen", es probable que la persona sienta que no estás dándole importancia a su problema.
  • Actúa como un modelo positivo. Todos experimentamos emociones dolorosas como tristeza, enojo, pérdidas, desencantos, culpa o dolor. Estas emociones son parte de la vida. Hacer frente a las emociones fuertes, en lugar de ignorarlas y continuar sufriendo, requiere de algunas aptitudes, como saber calmarse uno mismo cuando nos sentimos tristes, expresar los sentimientos con palabras y buscar soluciones a los problemas de todos los días. Conviértete en el tipo de persona capaz de hacer esto y tu amigo aprenderá de ti.
  • Éstas son cosas que debes evitar hacer frente a una persona que se corta:
    • No le des un ultimátum. Lo mejor que pueden hacer los amigos es estar para el otro, aceptándose y apoyándose mutuamente sin juzgarse. Intenta evitar ponerles fechas tope o darles un ultimátum a las personas que se lastiman a sí mismas (por ejemplo, no les digas que dejarás de ser su amigo si no abandonan la conducta de cortarse). Esta estrategia no funciona y sólo lograrás que todos se sientan presionados. En cambio, debes hacer hincapié en que siempre estarás allí para hablar.
    • No reafirmes la conducta sin querer. Cortarse parece encerrar cierta mística para algunas personas. Si estás preocupado por un amigo que se corta, no permitas que crea que su conducta es un signo de fortaleza, rebelión, conducta punk o simplemente un aspecto de su identidad. No prestes demasiada atención a sus actuaciones dramáticas.
    • No entres en el juego. Algunas personas pueden intentar hacer que otros también se corten para formar parte de un grupo o para parecer interesantes. Tal vez te desafíen o intenten convencerte de que te cortes para que veas lo que se siente. No permitas que la presión de tus pares te lleve a realizar algo que sabes que no es bueno para ti. Si alguien desea presionarte, es probable que no sea realmente un verdadero amigo.

    ¿Cuál es la importancia de ayudar?

    En general, las personas que se cortan no desean lastimarse gravemente y los cortes no suelen ser un intento de suicidio. La mayoría de las personas que se cortan dicen que no desean morir y que saben cuándo detenerse. Pero los cortes pueden provocar heridas graves o la muerte, incluso cuando el suicidio no sea el objetivo. Las personas que se lastiman a sí mismas están en riesgo de infectarse, de tener cicatrices, de entrar en estado de shock (por la pérdida de sangre), y hasta es posible que mueran a causa de una herida grave o de cortes que no hayan recibido tratamiento de inmediato.
    Además, si no reciben ayuda, es probable que las personas que se cortan sigan sintiéndose socialmente aisladas y deprimidas. Quizá tengan otros problemas (trastornos de la alimentación, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar, trastorno de personalidad fronteriza o depresión severa) que requieran atención profesional a largo plazo. Si ayudas a un amigo a que encare el problema de cortarse, quizá eso permita que resuelva también otras cuestiones. El primer paso que se da para buscar ayuda suele ser el más difícil.

    Qué hacer si un amigo rechaza tu ayuda

    Suele ser difícil ayudar a un amigo que se corta. Es probable que no notes ningún cambio, pero si llegaras a notarlo, no será de la noche a la mañana. Algunas personas no están preparadas para enfrentar lo que les ocurre; y tú no puedes culparte por ello.
Algunas personas no están preparadas para pedir o recibir ayuda para resolver sus problemas. Puedes alentar a un amigo a buscar ayuda, pero es posible que tu amigo no esté abierto a la idea, al menos no desde el primer momento. Es probable que debas tener paciencia. Quizás tu amigo necesite tiempo para pensar en lo que le dijiste.
Las personas reaccionan de maneras diferentes cuando alguien trata de ayudarlas. Pero no tengas miedo de intentar ayudar a un amigo. En algunos casos, tu preocupación sincera es justo lo que una persona necesita. Si te acercas, tal vez ayudes a alguien a dar el primer paso hacia la sanación.
A veces, cuando intentes ayudar, es posible que tu amigo se sienta enfadado o te diga que no comprendes lo que le ocurre. O, tal vez, tu amigo realmente aprecie que te preocupes por él pero no esté preparado para aceptar ayuda.
Es natural que te sientas impotente, preocupado, triste o confundido; en especial si sientes que eres el único que sabe lo que tu amigo está atravesando. En algunos casos, te ayudará contarle la situación a un adulto en quien confíes.
Que un amigo no te permita ayudarlo suele ser doloroso. Pero no soportes la carga como si fuera sólo tuya ni te sientas responsable por la conducta de otros. En ocasiones, incluso el amigo más auténtico necesita tomarse un descanso ante una situación demasiado compleja. Asegúrate de cuidarte a ti mismo y no permitas que la situación de tu amigo te consuma o te deprima.


Fuente: http://kidshealth.org/es/teens/friend-cuts-esp.html?ref=search#

El Cutting

¿Por qué se corta la gente? ¿Qué puede ocurrirle a las persona que se cortan? ¿Cómo empieza uno a cortarse? ¿Cómo pedir ayuda? Esta y más información en el presente artículo.
La madre de Emma se dio cuenta de que su hija tenia un corte una noche en que la joven estaba lavando la vajilla. Emma le dijo a su madre que el gato la había arañado. A su madre pareció sorprenderle que el gato hubiera sido tan agresivo con su hija, pero no le dio más vueltas al tema.
Las amigas de Emma también habían notado algo extraño. Incluso cuando hacía calor, Emma usaba camisas de manga larga. Además, se había vuelto muy reservada, como si hubiera algo que le preocupara. Pero Emma parecía no poder encontrar las palabras para contarle a su madre o a sus amigas que las marcas que tenía en los brazos eran producto de algo que ella se había hecho. Se cortaba con una navaja cuando estaba triste o disgustada.
CortarseLastimarse a propósito haciéndose rasguños o cortes en el cuerpo con un objeto lo suficientemente afilado para rasgar la piel y hacerla sangrar se denomina cortarse. Cortarse es un tipo de conducta autolesiva. La mayoría de jóvenes que se cortan son de sexo femenino, pero los chicos también cometen conductas autolesivas. Las personas se suelen empezar a cortar en la adolescencia. Y algunas siguen haciéndolo en la etapa adulta.
Las personas suelen hacerse cortes en las muñecas, los brazos, las piernas o el vientre. Algunas personas se autolesionan quemándose la piel con cigarrillos o fósforos encendidos.
Cuando los cortes o las quemaduras se curan, suelen dejar cicatrices o marcas. Las personas que se autolesionan suelen ocultar los cortes y las marcas que se infligen y a veces lo mantienen en secreto.

¿Por qué se corta la gente?

Puede resultar difícil entender por qué las personas se cortan a propósito. Cortarse es una forma en que algunas personas tratan de afrontar el dolor que les provocan las emociones fuertes, la presión intensa o los problemas relacionales importantes. Es posible que tengan que afrontar sentimientos que les parezcan demasiado difíciles de sobrellevar o situaciones negativas que crean que es imposible cambiar.
Algunas personas se cortan porque necesitan desesperadamente librarse de sentimientos negativos. Es posible que no conozcan mejores maneras de liberarse de la presión o del dolor emocional. Otras personas se cortan para expresar emociones fuertes, como la rabia, la pena, el rechazo, la desesperación, la intensa nostalgia o el vacío.
Existen muchas otras formas de afrontar las dificultades, incluso los problemas importantes y el terrible dolor emocional. Puede ser necesario acudir a un profesional de la salud mental cuando se tienen graves problemas vitales o se experimentan emociones insoportables. Cuando se atraviesan situaciones difíciles y/o se experimentan fuertes emociones, puede ayudar mucho poner las cosas en perspectiva hablando sobre los problemas con los padres, otros adultos o los amigos. Hacer abundante ejercicio también ayuda a poner los problemas en perspectiva y a equilibrar las emociones.
Pero las personas que se cortan no han desarrollado formas saludables de afrontar las cosas. O sus habilidades de afrontamiento sucumben ante unas emociones excesivamente intensas. Cuando las emociones no se expresan de una forma saludable, se acrecienta la tensión, a veces hasta un punto en que parece insoportable. Cortarse puede ser un intento de aliviar esa tensión extrema. Para algunas personas, parece ser una forma de sentir que tienen el control.
El impulso de cortarse puede estar desencadenado por emociones intensas que la persona no es capaz de expresar, como la rabia, la pena, la vergüenza, la frustración o la alienación. Las personas que se cortan a veces dicen que sienten que no encajan en ningún sitio o que nadie las comprende. Una persona puede cortarse por perder a un ser querido o bien para escapar de una sensación de vacío. Cortarse puede parecer la única forma de encontrar alivio o de expresar el dolor personal con motivo de un problema relacional, como el rechazo.
A veces, las personas que se cortan o se autolesionan tienen otros problemas mentales que contribuyen a su tensión emocional. En ocasiones (pero no siempre), cortarse es un fenómeno asociado a la depresión, el trastorno bipolar, los trastornos de la conducta alimentaria, el pensamiento obsesivo o el comportamiento compulsivo. También puede ser un signo de problemas mentales que hacen que a las personas les cueste controlar sus impulsos o asuman riesgos innecesarios. Algunas personas que se cortan tienen problemas con el alcohol o las drogas.
Algunas personas que se cortan han sufrido experiencias traumáticas, como abuso, violencia doméstica o catástrofes. Las conductas autolesivas pueden sentirse como una forma de "despertar" de la sensación de anestesia o imperturbabilidad consecuente a una experiencia traumática. O puede ser un modo de volver a infligirse el dolor experimentado en el pasado, expresando la rabia al respecto o intentando obtener control sobre él.

¿Qué puede ocurrirles a las personas que se cortan?

A pesar de que cortarse puede brindar cierto alivio temporal con respecto a sentimientos terribles, incluso las personas que se cortan coinciden en que no es una buena forma obtener ese alivio. Por el siguiente motivo: el alivio no es duradero. Los problemas que desencadenaron la conducta de cortarse siguen ahí: simplemente se ocultan.
Las personas no suelen tener la intención de lastimarse irreparablemente cuando se cortan. Y tampoco suelen querer seguir cortándose cuando empiezan a hacerlo. Pero ambas cosas pueden ocurrir. Es posible calcular mal la profundidad de un corte, haciéndolo tan profundo que requiera puntos (o, en casos extremos, hospitalización). Los cortes pueden infectarse si una persona utiliza instrumentos no estériles o sucios para cortarse, como navajas, tijeras, alfileres o incluso el borde afilado de la lengüeta de una lata de refresco.
La mayoría de las personas que se cortan no intenta suicidarse. Cortarse suele ser el intento de una persona de sentirse mejor, no de ponerle fin a todo. Aunque algunas personas que se cortan también intentan suicidarse, eso obedece a problemas emocionales y al sufrimiento que subyacen al deseo de autolesionarse, no al hecho de cortarse en sí.
Cortarse puede dar lugar a un hábito. Y se puede convertir en una conducta compulsiva, lo que significa que, cuanto más se corta una persona, más necesidad siente de hacerlo. El cerebro empieza a asociar la falsa sensación de alivio de las emociones negativas al acto de cortarse, y ansía ese alivio la siguiente vez que se acrecienta la tensión. Cuando cortarse se convierte en una conducta compulsiva, puede parecer imposible ponerle fin. Por lo tanto, cortarse puede parecer casi como una adicción, donde el impulso de cortarse parece demasiado difícil de resistir. Una conducta que empieza como un intento de sentir que tienes más control puede acabar controlándote por completo.

¿Cómo empieza uno a cortarse?

Cortarse suele empezar por impulso. No es algo que la persona se plantee larga y tendidamente antes de hacerlo. Shauna afirma lo siguiente: "Comienza cuando te sucede algo que te afecta mucho y no sabes cómo hablar sobre ello ni qué hacer. Pero no puedes desconectar de esa sensación y tu cuerpo se engancha al sufrimiento emocional. Sin darte cuenta, empiezas a cortarte. Y entonces, de algún modo, estás en otro lugar. La próxima vez en que te vuelves sentir fatal por algo, lo vuelves a intentar y, poco a poco, se acaba convirtiendo en un hábito".
Natalie, una alumna que acaba de empezar la enseñanza secundaria superior y que empezó a cortarse, explica que era una forma de desconectarse de unos sentimientos de rechazo e impotencia que sentía que no podía soportar. "Al principio, no lo consideré algo malo, solo era mi forma de escaparme de cosas que me hacían sentir francamente mal. No obstante, supongo que una parte de mí debía de saber que estaba haciendo algo malo, porque siempre lo ocultaba. Una vez un amigo me preguntó si me cortaba y yo le mentí. Me daba vergüenza".
A veces, las heridas que una persona se inflige a sí misma afectan a su imagen corporal. Jen dice lo siguiente: "A mí me gustaba el aspecto que tenían los cortes que me hacía. Me sentía mal cuando empezaban a curarse, y volvía a cortarme para 'renovármelos'. Ahora comprendo que esto parece una locura, pero en aquel momento me parecía absolutamente razonable. Aquellos cortes me importaban mucho, eran algo sobre mí que solo sabía yo. Eran como mi propia forma de controlar las cosas. Ya he dejado de cortarme, pero ahora tengo que apechugar con las cicatrices que me quedaron".
No se puede obligar a una persona que se autolesione a dejar de hacerlo. No sirve de nada enfadarse mucho con un amigo porque se corta, rechazarlo, darle un sermón o rogarle que deje de hacerlo. Por el contrario, a un amigo que se corta hay que hacerle saber lo mucho que te importa, que merece estar sano y ser feliz y que nadie tiene que afrontar sus problemas a solas.

¿Presión social para cortarse?

Los jóvenes que se autolesionan suelen tener graves problemas emocionales. Muchos se esfuerzan sobremanera para superar esos problemas tan difíciles. A ellos les cuesta creer que haya adolescentes que se cortan solo porque consideran que es una forma de parecer duros y rebeldes.
Tia probó a cortarse porque un par de chicas de su centro de estudios lo hacían. "Parecía que, si yo no lo hacía, ellas pensarían que me daba miedo o algo parecido. De modo que me corté una vez. Pero entonces pensé en lo débil que había sido haciéndome aquello sin ningún motivo. La próxima vez que me lo pidieron les dije: 'no, gracias, eso no va conmigo'."
Si un amigo te sugiere que pruebes a cortarte, dile lo que piensas. ¿Por qué dejarse llevar para hacer algo que sabes que no es bueno para ti? Hay muchas otras formas de expresar quién eres.
Lindsay llevaba tres años cortándose debido a los malos tratos que había recibido cuando era niña. Ahora tiene 16 años y lleva más de un año sin cortarse. "Me siento orgullosa -comenta Lindsay-. Por eso, cuando escucho a otras chicas hablar de eso como lo que está de moda, me molesta muchísimo."

Pedir ayuda

Existen mejores formas de afrontar los problemas que cortarse, formas más saludables y duraderas que no dejan cicatrices físicas ni emocionales. El primer paso es obtener ayuda para resolver los problemas que desencadenan la conducta de cortarse. He aquí algunas ideas útiles:
  1. Explícaselo a alguien. Las personas que han dejado de cortarse suelen decir que el primer paso es el más complicado: admitir que uno se corta o hablar con alguien sobre el tema. Pero también afirman que después de abrirse y hablar sobre ello, experimentaron una gran sensación de alivio. Elige a alguien de confianza para hablar por primera vez de que te cortas (uno de tus padres, un orientador de tu centro de estudios, un profesor, un entrenador, un médico o un enfermero). Si te resulta demasiado difícil hablar directamente sobre el tema, escríbelo en un papel.
  2. Identifica el problema que desencadena la conducta de cortarte. Cortarse es una forma de reaccionar ante la tensión o el dolor emocionales. Intenta averiguar qué sentimientos o situaciones te provocan esa conducta. ¿El enfado? ¿La presión a ser perfecto? ¿Un problema relacional? ¿Una situación traumática o una pérdida dolorosa? ¿Las críticas destructivas o los malos tratos? Identifica los problemas que tienes y luego explícaselos a alguien. A muchas personas les resulta muy difícil averiguar esta parte por si solas. Es entonces cuando los profesionales de la salud mental pueden ser de gran ayuda.
  3. Pide ayuda. Cuéntale a alguien que necesitas ayuda para resolver tanto tus problemas como la conducta de cortarte. Si la persona con quien hablas no te ayuda a encontrar la ayuda que necesitas, habla con alguien más. En ocasiones, los adultos intentan minimizar los problemas que tienen los adolescentes o consideran que solo se trata de algo pasajero. Si tienes esa sensación tras hablar con un adulto, acude a otro (como un orientador o un enfermero de tu centro de estudios) que seguro que te echará una mano.
  4. Ocúpate del problema. La mayoría de personas que experimentan angustias o dolores emocionales profundos necesitan trabajar con un terapeuta o profesional de salud mental para elaborar sus sentimientos, sanar las heridas del pasado y aprender mejores maneras de afrontar las tensiones de la vida. Una forma de encontrar un buen profesional de salud mental o terapeuta es pedir información a tu médico, tu centro de estudios o una clínica de salud mental de tu localidad.
A pesar de que cortarse puede ser un hábito difícil de romper, es posible acabar con él. El hecho de que una persona busque ayuda profesional para superar un problema no significa que sea débil ni que esté loca. Los terapeutas se han formado para ayudar a las personas a encontrar en su interior los puntos fuertes que les permitirán sanar. Posteriormente, podrán utilizar esos puntos fuertes para afrontar otros problemas que les plantee la vida de una forma saludable.

Fuente: http://kidshealth.org/es/teens/cutting-esp.html?ref=search#